El domingo no se elige un candidato; se elige el futuro de nuestra ciudad
- Aquiles Castañeda Böhmer

- hace 1 día
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Torreón despertará el próximo domingo con una cita que ocurre cada pocos años, pero cuyas consecuencias se sienten todos los días.

Las elecciones suelen convertirse en una guerra de anuncios, promesas y acusaciones. Entre tanto ruido, es fácil olvidar algo fundamental: el voto no pertenece a los partidos. El voto pertenece a los ciudadanos.
Cada calle que recorremos, cada parque donde juegan nuestros hijos, cada negocio que lucha por salir adelante, cada familia que sueña con una ciudad más segura y con mejores oportunidades, tiene algo en común. Todos dependemos de las decisiones que se toman desde el gobierno. Y esas decisiones comienzan con una boleta.
Muchos dirán que un voto no cambia nada. La historia demuestra lo contrario. Los grandes cambios de las ciudades, para bien o para mal, han comenzado con miles de decisiones individuales tomadas en silencio frente a una urna.
No se trata de votar por costumbre. Tampoco por presión. Se trata de ejercer un derecho que costó décadas construir y que millones de personas en el mundo todavía no pueden ejercer libremente.
Quizá el próximo domingo no encontremos al candidato perfecto. Tal vez ninguno represente exactamente todo lo que esperamos. Pero la democracia no consiste en encontrar la perfección; consiste en participar, decidir y asumir la responsabilidad de construir el futuro entre todos.
La indiferencia también vota. Vota cuando decide quedarse en casa. Vota cuando renuncia a ser escuchada. Vota cuando deja que otros decidan por ella.
La Comarca Lagunera ha demostrado una y otra vez que sabe unirse para lograr cosas extraordinarias. Hemos roto récords, hemos llamado la atención del país y del mundo por nuestra capacidad de organizarnos, de trabajar juntos y de demostrar que cuando los laguneros se proponen algo, lo consiguen.
Pero quizá ha llegado el momento de buscar el récord más importante de todos.
No un récord de tamaño, de distancia o de cantidad. No uno que aparezca en un libro o que genere titulares por unos días.
El récord que realmente importa es el de la participación ciudadana.
Imaginen por un momento que Torreón, Matamoros, Francisco I. Madero, San Pedro y toda la región enviaran un mensaje al resto de México: aquí la gente participa, aquí la gente decide, aquí la gente entiende que el futuro no se observa desde la ventana de una casa, sino que se construye en las urnas.
Ser ejemplo nacional no depende de un gobierno. Depende de sus ciudadanos.
El próximo domingo tenemos la oportunidad de demostrar que la democracia sigue viva, que nos importa nuestra ciudad y que creemos en nuestra capacidad para transformarla.
Más allá de colores, partidos o ideologías, hay una pregunta que cada ciudadano deberá responder:
Si el futuro de Torreón estuviera en tus manos, ¿harías el esfuerzo de salir a defenderlo?
La respuesta está a unos minutos de casa.
Y comienza con un voto.




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