Los actuales dirigentes y gobernantes del planeta Tierra, saben que no fuerón los dioses los que repartieron (prometieron) los territorios y los mares fijando límites entre los pueblos, sino que los territorios y los mares han cambiado de dueño de conformidad a la fortaleza de la razas que se enfretan y los reclaman como suyos. Es por eso que las naciones que habitan el planeta Tierra siguen la dinámica de que los países más fuertes gobernarán a los más debiles, todo lo anter