Militancia
- Abel Alcalá H

- 6 jul
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La militancia es al partido político lo que el pueblo es a la república: sin militancia no hay partido político y sin pueblo no hay república. Esta afirmación es profundamente cierta desde una perspectiva de filosofía política: así como una república requiere de sus ciudadanos (el pueblo) para existir y tener legitimidad, un partido político necesita a sus bases activas (la militancia) para funcionar y materializar sus ideales.
Ambos conceptos -pueblo y militancia- representan el motor y la base fundamental de sus respectivas estructuras: El pueblo en la república: Es la fuente de la soberanía y el poder. Sin ciudadanos organizados bajo un mismo pacto social, no existe el Estado ni la legitimidad democrática.
La militancia en el partido: Son los afiliados y simpatizantes activos que sostienen al partido. Ellos difunden la ideología, realizan el trabajo de base, movilizan el apoyo electoral y participan en la selección de los liderazgos. Sin ellos, un partido se convierte en una simple cúpula burocrática o electoral.
Los partidos políticos son organizaciones de ciudadanos, revestidos de una naturaleza especial, que los distingue substancialmente de otras formas de asociación, en atención a la clase de fines que persigue y a los valores que manejan, por lo que en México lo ha elevado a rango constitucional.
Como entidades de interés público, los partidos políticos, la ley les impone la realización de actividades indispensables para hacer realidad, mantener y mejorar la democracia, contribuir a la unidad nacional y hacer posible el acceso de los ciudadanos al poder público, mediante el sufragio universal, libre, directo y secreto. Para lo cual se les garantiza el goce de ciertas prerrogativas a cargo del erario y espacios en los medios de comunicación.
Un militante es un ciudadano que, en pleno ejercicio de sus derechos político-electorales, se afilia o registra oficialmente a un partido político.
El militante participa activamente en la organización, promoción ideológica y actividades internas de la agrupación a la que pertenece.
En el uso ordinario, la palabra participar significa compartir o tomar parte en un esfuerzo, gloria, naturaleza o movimiento común; así, en todo orden de causalidad uno puede "compartir" o "tomar parte (participar)" en algún todo.
Es imaginable que dentro de los miles de militantes de morena, hay quienes de buena fe, honestos y competentes, tengan deseos de ayudar al desarrollo y progreso de México, que pusieron su confianza y su disposición en los dirigentes de su movimiento y que ante contundentes evidencias criminales de muchos de ellos, ahora esos militantes están desconcertados.
Ya que los dirigentes nacionales de morena y muchos de los dirigentes estatales y municipales han traicionada los fines, el estatuto y los reglamento del movimiento entregándose en las manos de criminales, terroristas y narcotraficantes, colocando por sobre mo-re-na y la militancia los intereses mezquinos de los mercenarios y traidores a la patria, ya no tienen ninguna legitimidad para seguir en el cargo, porque de continuar van a destruir el movimiento.
Ahora la militancia morenistas se enfrenta al dilema de remover a los dirigentes de sus partido por traidores, mentirosos y corruptos o a la posible declaración, por Cortes Internacional de justicia, de mo-re-na como narcopartido.
Lo que está muy claro para la militancia de morena es que el tiempo corre en su contra y que entre más se tarden en deshacerse de los indignos dirigentes, señalados como autores y como cómplices de actividades narcoterroristas, vendran graves daño y desatrosas consecuencias a su organziación. Usted, lector, dice la última palabra.




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