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Perdió un brazo en una escena que salió mal como doble de Milla Jovovich

Ella es Olivia Jackson, quien sufrió horribles lesiones en un accidente de pesadilla en el set de Resident Evil, está demandando por más ...

Ella es Olivia Jackson, quien sufrió horribles lesiones en un accidente de pesadilla en el set de Resident Evil, está demandando por más de 2.2 millones de libras esterlinas, después de que su carrera cinematográfica fuera destruida. Olivia, una atlética mujer de 37 años, realizó mucahs escenas de acción desafiando a la muerte y actuó como doble de cuerpo para las mejores actrices de Hollywood en películas como Star Wars, Guardians of the Galaxy y Mad Max. En 2015, mientras realizaba un truco de motocicleta en el set de "Resident Evil: The Final Chapter", en Johannesburgo, Sudáfrica, casi pierde la vida en un accidente de horror. La lluvia inesperada causó que se cancelara una escena de pelea en la que debía aparecer, y en lugar de eso, se le pidió que se presentara ante la actriz Milla Jovovich, para un truco de motocicletas de alta velocidad. Pero todo salió terriblemente mal. A la doble se le había encomendado conducir una motocicleta a alta velocidad con una cámara montada en un brazo mecánico en un Mercedes SUV que conduciría directamente hacia ella. La cámara debía comenzar a filmar a nivel del suelo y luego, levantarse sobre la cabeza de Olivia mientras conducía la motocicleta hacia ella para una toma de acción, pero no se levantó lo suficientemente rápido. Olivia llevaba un chaleco, una chaqueta rota y unos pantalones vaqueros de color caqui, no debía usar un casco para el truco y la cámara pesada se estrelló contra la parte superior de su cuerpo y su cara. Olivia terminó con la mitad de la cara lacerada, tuvieron que amputarle el brazo izquierdo, sufrió una inflamación cerebral grave y una arteria vital del cuello la puso en riesgo de morir. Olivia está casada con uno de los mejores especialistas británicos en el doblaje de acción, David Grant, quien también, como resultado de su profesión, terminó con la espina dorsal fracturada, un hombro dislocado permanentemente, un pulgar cortado, pulmones perforados y costillas rotas. El impacto del choque fue tan contundente que le rompió decenas de huesos y fue tal, que nunca se encontró la manera para recuperar su antebrazo izquierdo. Tres años después del accidente, Olivia de Amersham, Buckinghamshire, inició una pelea legal en el Tribunal Superior de Gauteng, Pretoria, en Sudáfrica, para obtener una indemnización por sus lesiones.

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